Los animales jóvenes requieren una atención especial durante la transición natural desde la alimentación materna hasta el consumo y la digestión de pienso de forma autónoma. Al mismo tiempo, su sistema inmunitario aún se está desarrollando, lo que los hace especialmente vulnerables a los desafíos sanitarios.
En los terneros, este periodo es especialmente crítico porque dependen de la ingesta de calostro para adquirir la inmunidad pasiva de la madre y son muy susceptibles a las enfermedades entéricas, como la diarrea causada por Cryptosporidium parvum. Sangrovit®, basado en Macleaya cordata, contiene alcaloides isoquinolínicos que favorecen la salud y la función intestinal y ayuda a los terneros a superar los desafíos de las primeras semanas de vida reforzando la resiliencia intestinal y permitiendo una absorción eficiente de nutrientes desde el primer día.
Está ampliamente aceptado que un ternero sano es la base de un buen rendimiento y de la rentabilidad, tanto en producción de leche como de carne. Durante las primeras semanas de vida, los terneros experimentan cambios fisiológicos profundos mientras se adaptan a un entorno nuevo.
A diferencia de otras muchas especies, los terneros prácticamente no reciben protección inmunitaria a través de la placenta durante la gestación. Por ello nacen con una inmunidad limitada y dependen por completo de la ingesta temprana de calostro de calidad para obtener protección inmunitaria pasiva. Un manejo adecuado resulta, por tanto, esencial para no agravar este periodo de vulnerabilidad con alojamientos deficientes, presión de patógenos, trastornos nutricionales o estrés innecesario.
Un tracto intestinal sano es clave no solo para la absorción de nutrientes, sino también para la absorción de las inmunoglobulinas del calostro. Por eso, mantener la integridad intestinal en el periodo neonatal desempeña un papel central en la salud del ternero.
El parto puede entenderse como el inicio de la independencia. Desde el punto de vista inmunológico, el ternero recién nacido debe desarrollar de forma progresiva su propia competencia inmunitaria mientras los anticuerpos maternos procedentes del calostro van disminuyendo. En el periodo en el que la inmunidad pasiva desciende y la inmunidad activa del ternero todavía no ha madurado por completo se produce la llamada «brecha inmunitaria». Esta reducción temporal de la protección inmunitaria facilita la proliferación de patógenos y suele traducirse en inflamación intestinal o enfermedad (Figura 1).
Figura 1: Representación esquemática del estado inmunitario del ternero durante la fase de transición.
La suplementación de la leche o del lactorreemplazante con alcaloides isoquinolínicos naturales ha demostrado ser una estrategia eficaz para apoyar a los terneros durante este periodo crítico.
En un estudio publicado por Mendonça et al. (2021), los terneros recibieron calostro inmediatamente después del nacimiento y, a continuación, lactorreemplazante desde el día 1 hasta el día 21 de vida. Veintiséis terneros se asignaron aleatoriamente a dos grupos. Un grupo (13 terneros) recibió 10 g/animal/día de Sangrovit® mezclados en el lactorreemplazante, mientras que el grupo control (13 terneros) no recibió ningún aditivo.
Para generar un desafío sanitario, todos los terneros se infectaron experimentalmente con ooquistes de Cryptosporidium parvum el día 3 de vida. Se evaluaron la incidencia y la duración de la diarrea, la mortalidad, el consumo de lactorreemplazante y la ganancia de peso vivo.
Los resultados mostraron beneficios claros de la suplementación con Sangrovit®:
Los beneficios de los alcaloides isoquinolínicos también se han confirmado en condiciones comerciales de producción.
En un estudio en granja se evaluó la compatibilidad de Sangrovit® con otros aditivos dirigidos a la salud intestinal. Un total de 96 terneros recibieron un producto con prebióticos, probióticos, ácidos orgánicos y antioxidantes. La mitad de los terneros recibió además Sangrovit® desde el día 14 hasta el día 35 de vida, y el estudio se prolongó hasta el día 70.
Los terneros que recibieron Sangrovit® alcanzaron:
Los cuatro estudios resumidos, tanto los modelos de desafío controlado como los ensayos en granjas comerciales, coinciden en que las primeras semanas de vida siguen siendo un periodo crítico y de gran estrés para los terneros (Figura 2). La aparición frecuente de diarreas en entornos de producción muy distintos confirma la vulnerabilidad de los terneros en esta etapa.
El manejo preventivo debe ser siempre la primera línea de defensa. Entre las prácticas clave se encuentran:
Figura 2: Representación esquemática del periodo de mayor desafío para el ternero.
Verena Determann obtuvo su Bachelor of Science en Economía Agraria en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Bingen y posteriormente profundizó sus conocimientos en el programa de máster en Ciencias de los Animales de Producción en la Universidad Justus Liebig de Giessen. En su puesto actual como Product Manager en Phytobiotics, Verena está a cargo del producto Sangrovit®.
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